Sobreexpuestos, buscamos una nueva paz.
Hay mucho de todo y este "todo" es cada vez más amplio e infinito.
Desde bien adentro nos invadió el deseo arcaico de volver a los orígenes y de encontrar un nuevo silencio que brindase tranquilidad.
En esta necesidad de pureza y privacidad, miramos hacia al cielo, lejos del ruido y elegimos estar ahí para este invierno.
Observamos pá jaros. Volvimos al nido, a lo seguro, a lo calmo.
Diseñamos, esta vez, pidiéndole prestado a la naturaleza.
Alas. Invierno 2011.
"Creo que si mirá semos siempre al cielo, acabaríamos por tener alas"
Gustave Flaubert